Esperé una y mil veces, Esperé horas, Esperé dias, semanas y meses, incluso años... Quizás aun no me cansé de hacerlo pero siempre llega ese momento en el que la razón suplica al corazón que por favor, deje de latir tanto porque cada vez que lo hace despiertan nuestros huracanes en mi memoria revolucionando todo...