Navidad, fin de año y noche de reyes. Celebraciónes incredulas de falsos creyentes, y escaparates robando el alma de la gente. Comida a reventar, más los regalos que no pueden faltar. 12 uvas, 12 campanadas, 12 indigentes buscando cobijo debajo de un puente y tantos otros en cualquier calle sin poder cenar. Familias, amigos y tambien conocidos unidos como todos los años. Algunos con certeza en los ojos, otros no tan cierta, de esos pretendía hablar que de los otros ya hablan todas las canciones en estas fechas. Un año más iniciado con besos forzados, alguno repartido por Judas. Sonrisa fingidas, por delante te abrazan y por detrás, durante el resto del año, te clavan la estaca de la infidelidad en la espalda pero hay que guardar la compostura que es Navidad! Y aquí estoy yo, rompiendo las reglas de lo aceptable porque aparentar es lo que se lleva. No lo que yo. Censurando temporalmente las críticas llenas de culpa, de envidia hirviendo en las bocas...