Ir al contenido principal

A cuestas

Llevo a cuestas un sentimiento
Que vive despierto desde aquel día
Llevo conmigo un corazón latiendo
Que pronuncia tu nombre pero en silencio.

No quedan palabras que conquisten de nuevo la pureza que vi en esos ojos pequeños, 
donde guardabas para mi lo que ahora tengo en este corazón desierto.

Quiero gritar te quiero!
Y no me alcanza la voz
Para sentir el sabor de tus besos
y de tu cuerpo el calor.

Quiero alcanzar el cielo
Junto a ti si pudiera de nuevo.
Llevo el peso de tu ausencia en mi espalda
Y el recuerdo de tu voz en el pecho
Llevo mis ganas de todo y tus ganas de nada 
Peleándose por estar de acuerdo.

Arde en llamas esto por dentro!
Como un gran incendio
Fijate como duele!
así es como me siento.
Me ofreciste tus manos arrebatándome la vida en ese preciso momento.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Lo fuimos todo y nada a la vez

Y ahora tan solo quedan los suspiros de lo que pudo ser y no fue. Las noches que te recuerdo y las tardes en las que el teléfono arde de ganas de una señal de esperanza... Las ganas de verte se conforman a menudo con migajas;  Ver tu foto de perfil asomando en las redes como si de encontrarte buscandome en mi calle se tratase para saber de mi. Si tú supieras que de tí quiero saber siempre.... Si tú quisieras tanto como yo que fácil sería coincidir. Fuimos invisibles a ojos de otros, lo fuimos todo y nada a la vez. Fuimos las ganas de sentirnos por momentos, fuimos lo prohibido para los sentimientos, no para los mios que aun te reclaman a gritos a pesar del tiempo, a pesar de que nunca has vuelto a llamar a mi puerta arrepentido de haberme dejado ir.

Corazón Suicida

Tras años en soledad mi corazón quedó convertido en piedra  La vida pasaba sin más y yo agarrandome a ella. Nada podia esperar tenía el alma bajo llave y cadenas.  Un dia me paré a pensar, qué son los golpecitos que en mi pecho suenan?  Empieza el miedo a despertar de diferentes maneras, mi cuerpo, mi mente y mi voz temen amar y lo desean. Fue el chico de aquel bar que de pronto soltó mis cadenas, fue el beso que más esperé despertando en mis labios este poema. Empieza de nuevo el tic tac de este corazón que ahora es veleta y aun así ya no está dispuesto a dudas ni esperas. Llega la guerra entre pensar y sentir, entre un corazón suicida y una mente escéptica, que no puede dejar de latir y al mismo tiempo de estuadiar la manera, controlar el deseo para no arriesgar a que duela. Hoy no puedo dejar de notar El cosquilleo que sube por mis piernas  Mil motivos para dejar de seguir y otro tantos a dejar que pase lo que el deseo quiera.  

Vivir para morir

Nacemos agarrándole la mano a la inocencia que tras los años nos arrebata la vida sin darnos cuenta de que desde el primer llanto, al nacer, empieza la cuenta atrás sin saber cuando, donde y como va a sonar la alarma del final. Pasamos media vida durmiendo y la otra media siguiendo el patrón que nos impone la rutina, se nos olvida la importancia de la vida. Hoy no sé qué valor tiene la vida,  Vivimos para morir, morimos y dejamos de existir.  Peleamos para ganar, por ser, por tener. Nos desgastamos, trabajando, llorando, soportando cargas que nos tocan y hasta a veces las que no nos pertenecen para finalmente llevarnos el premio de la muerte. Donde está la recompensa? Tantos años luchando por vivir Y tan solo un suspiro es suficiente para morir.